Cómo hacer que tus clientes te compartan en sus historias

Una de las mejores formas de llegar a más gente → Conseguir que tus propios clientes te den visibilidad. ¿Pero cómo hacerlo? Te lo cuento en este post.

Una de las mejores formas de llegar a más gente → Conseguir que tus propios clientes te den visibilidad.

¿Cómo hacerlo?

Incluye dentro de tu mapa de experiencia del cliente diferentes puntos en los que se incentive que tu cliente comparta tu cuenta (por ejemplo, mencionándote en sus historias).

Esto es más común en los productos físicos → un buen packaging, una tarjeta bonita con una frase o algún detalle de este estilo puede hacer que la persona quiera compartirlo en sus historias.

PERO SIEMPRE se puede encontrar la manera de incentivar esta acción, sea cual sea tu negocio.

¿Y si NO hay un producto físico que enseñar?

Pongamos que vendes sesiones de consultoría vía Zoom, como en mi caso.

Puedo compartir una historia mía preparando el material para la sesión, un boomerang de la reunión en Zoom, un pequeño resumen…

Si etiqueto a ese cliente en esas historias (puedes tapar su nombre si quieres), cabe la posibilidad de que esa persona comparta mi historia en su cuenta.

Y POR LO TANTO → Alta probabilidad de que alguien que también es mi público objetivo me descubra. [Normalmente una parte de su audiencia será competencia, colegas de profesión, que también podrían necesitar mis servicios.]

¿Se te ocurre alguna idea de cómo podrías aplicar esto a tu negocio?

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5 decisiones impopulares que hicieron posible (y repetible) una semana de 50K € desde Vietnam

Cada una de las decisiones poco comunes que me llevaron a generar 50k € en ventas en solo una semana mientras estaba de vacaciones en Vietnam… sin seguir el típico “necesitas un millón de webinars en tu plan de lanzamiento”.

Estas son las mismas decisiones que ahora me permiten seguir haciendo lanzamientos de una forma ligera, repetible y siempre rentable, sin importar en qué parte del mundo me encuentre.

Hice este lanzamiento rompiendo todas las “reglas” que antes seguía (esas que hacían que mi negocio dependiera de siempre encontrar el momento perfecto o de las condiciones perfectas). Y las reemplacé por sistemas que me permiten que mi vida real y las ventas coexistan.