10. Estrategia de marca y estrategia de contenido: ¿qué diferencia hay?

Estrategia de marca y estrategia de contenido: ¿qué diferencia hay? Tu marca es mucho más que un logo y unos colores, también es tu contenido, las temáticas de las que hablas, tus pilares de contenido…

¿Sabes qué diferencia hay entre la estrategia de marca y la estrategia de contenido?

Muchas emprendedoras me piden ayuda a la hora de crear su contenido, en decidir sobre de qué temas hablar. Pero el problema es que no saben qué contenido crear o cómo definir esas temáticas, no saben cómo diferenciarse porque les da la sensación de que en su sector hay ya mucha gente que está hablando de lo mismo y tienen la sensación de que no se están diferenciando. Esto ocurre cuando estamos priorizando o empezando a construir nuestra estrategia de contenido antes de haber trabajado o definido nuestra estrategia de marca.

 

Qué es una estrategia de marca

Para entender todo esto tienes que entender qué es una estrategia de marca y, como decía, mucha gente confunde este término pensando que la palabra «marca» significa un logo, tener unos colores, etc.

Esto es solo una pequeña parte, digamos que es la aplicación visual de lo que es tu marca.

Tu marca es mucho más que un logo y unos colores, también es tu contenido, las temáticas de las que hablas, tus pilares de contenido,…

La estrategia de marca en sí engloba muchísimos aspectos, pero para hacerlo más fácil podríamos dividirlo en solo tres y se le suele llamar las tres «pes», porque las tres palabras empiezan por «p»:

  • El propósito
  • La percepción
  • El posicionamiento.

Y esas tres palabrejas que así solas, a lo mejor no te dicen nada, vamos a rascar un poco y ver qué significan cada una de ellas.

 

1. El propósito

El propósito es la más fácil o la que mejor se entiende.

El propósito de tu negocio es el por qué o el para qué existe.

El propósito es lo primero que tienes que saber a la hora de estructurar tu marketing y definir tu estrategia de marketing en global, si no tienes claro tu por qué, tu para qué, te va a ser muy difícil.  

Este por qué tienes que intentar que sea algo más allá de: «pues para ganar dinero». Obviamente si tienes un negocio tu objetivo será ganar dinero, pero tienes que pensar que hay muchas maneras de ganar dinero y tú de todas las posibles que podías elegir, has elegido esta en concreto, has creado este negocio de esta manera o has elegido aportar este servicio o crear este producto. 

¿Por qué has elegido esta manera y por qué te gusta, te motiva o te llena más que las otras que podrías elegir?

 

 2. La percepción

Con percepción nos referimos a cómo quieres que te perciba tu audiencia, cómo quieres que se perciba tu marca. 

Podemos dividirlo en:

  • Cómo te está percibiendo tu audiencia ahora mismo
  • Cómo quieres o te gustaría que te percibiera

Para ayudarte, hazte las siguiente preguntas:

  • ¿Qué cosas te gustaría transmitir?
  • ¿Qué cosas, qué palabras te gustaría que se utilizaran?
  • ¿Qué te gustaría que se dijera sobre tu marca cuando le preguntas a uno de tus seguidores sobre ella?
  • ¿Qué diría un amigo cuando habla sobre tu marca?

Puedes pensar estas preguntas y además usar las historias de Instagram para hacer una serie de encuestas y que te digan qué palabras les vienen a la mente cuando piensan en tu marca, qué les transmite.

Este tipo de preguntas te pueden ayudar para saber cómo te están percibiendo ahora mismo y comparándolo con cómo a ti te gustaría que te percibieran, puedes empezar a pensar en algunos cambios que podrías añadir a tu estrategia para mejorar esa percepción.

 

3. El posicionamiento 

La tercera P es el posicionamiento. Está quizá es la que engloba más detalles, ya que en definitiva, en el posicionamiento incluimos todas las cosas que hacen que tu marca sea única y esto se traduce en varios aspectos diferentes.

Te posiciona hacia servir a un público en concreto, tu marca no es para todo el mundo, es para un tipo de personas que tienen unas características en concreto.

 

Tu misión y tu visión:

La misión es tu «para qué». Qué haces con tu negocio, cuál es la razón por la que haces lo que haces.

La visión es algo más proyectado al futuro, tu visión diferente de tu sector, qué te gustaría, dónde te gustaría que llegara tu negocio en el futuro, qué cambió en tu sector te gustaría producir, … todas esas cosas que no se reflejan tanto en el día a día de tu negocio, pero proyectadas más al futuro.

 

Tus valores

También incluiríamos aquí los valores, es decir, en qué crees en cuanto a tu forma de trabajar, de tratar a las personas, hacer las cosas relativamente diferentes a como lo hacen los demás profesionales, etc.

 

La historia de tu marca

La historia que hay detrás de tu marca, el cómo empezaste, algunos cambios que has ido implementando por el camino,… en definitiva tu historia, ya puede ser la historia de cómo creaste tu primer producto, la necesidad que viste o simplemente tu trayectoria personal, hasta darte cuenta de que esto, lo que haces ahora, es lo que realmente te llenaba.

Puede haber muchos tipos de historias y al final es encontrar la tuya para que conecte con tu cliente ideal, con el cliente específico al que tú quieres llegar.

 

Personalidad de marca 

Si tu marca fuera una persona (que puede ser que tengas una marca personal y que directamente sea lo mismo), sin embargo, tu voz de marca y tu personalidad de marca no tienen por qué ser exactamente igual que tu personalidad como persona.

Tienes que definir a la personalidad de tu marca como si fuera una persona diferente y elegir:

  • Los rasgos que quieres que tenga esa persona o esa marca
  • Su tono de voz al comunicarse
  • Qué tipo de palabras utiliza

Puedes hacer un brainstorming y tener un listado de palabras que sean las que a ti te identifiquen o creas que identifican a tu marca. Esto es un recurso que va bien tenerlo siempre a mano, pues cuando escribes un texto, ya sea para tu página web, para un e-mail, para tus posts de Instagram,… o simplemente para responder a la gente cuando te escriben un mensaje privado.

Tú decides qué va contigo o con tu personalidad de marca.

Por ejemplo: ¿Responderías a un mensaje privado o un comentario diciendo: » Hola, preciosa, pues te puedo ayudar con esto, esto y esto»? Quizá para tu marca, para tu personalidad va superbién o quizá no. En mi caso, yo nunca diría eso porque no es mi forma de comunicar y no es la personalidad o la voz de marca que me interesa dar. ¿Cómo quieres comunicarte?

Normalmente nos salen como de forma natural pero está bien pararse a pensarlas, ya que según como te comuniques vas a llamar la atención a un tipo de cliente. 

En definitiva, con todo esto de las tres «p» siempre queremos responder a la pregunta de «¿por qué tendrían que elegirte a ti?». Es todo lo que nos ayuda a diferenciarnos.

 

Hay que encontrar las maneras de comunicar todo esto de una forma sutil. Recuerda que el aspecto visual, tu identidad visual, tus colores, tu tipografía, tu logo, es una forma. Otra forma sería el contenido que tú creas, por ejemplo, los temas de los que hablas y cómo lo haces, cómo tratas ese tema,…  Por eso es tan difícil empezar la estrategia de contenidos si no has hecho todo este trabajo previo. Estarías empezando totalmente al revés.

 

Ejemplo real 

Como siempre se entiende mejor con casos concretos, veamos un ejemplo real de una fotógrafa con la que hice una sesión estratégica para ayudarle a definir sus pilares de contenido para Instagram y ver qué podía cambiar o hacer diferente para llamar más la atención, para diferenciarse, etc. 

 

Situación previa a la sesión estratégica

Cuando revisé su contenido y su página web, me encontré con que su estrategia de marca en realidad la tenía muy clara y en su página web estaba todo super bien explicado, tenía muy claro lo que quería transmitir, quién era ella, cuál era su forma de trabajar diferente, lo que le hacía diferente, su visión diferente de su sector,…

Parece que cuando creamos nuestra página web sí que tenemos más integrado que tenemos que transmitir todo eso que nos hace diferente, pero cuando se trata de Instagram, cuando empezamos a crear contenido y creamos nuestro perfil, etc. parece que nos dejamos llevar más por lo que vemos que hace la gente, lo que está aceptado y al final acabamos creando todos el mismo contenido.

En este caso en su web explicaba y transmitía muy bien su forma de hacer sesiones de fotos, cómo y por qué eran diferentes de probablemente todo lo que habías imaginado antes. Ella tenía una forma diferente de trabajar, priorizaba el disfrute de las sesiones de fotos, el pasárselo bien en la propia sesión, que acabar con esas fotos perfectas con la pose perfecta. Todo lo que hacía y decía en su página web reflejaba, pues naturalidad, emoción y que su punto fuerte era hacer esas sesiones de fotos en medio de la naturaleza que también le ayudaban a dar ese toque de naturalidad y capturar emociones.

Tenía muy claro su público objetivo, que en su caso eran familias y parejas. Y todo esto se veía muy claro en su página web, pero en Instagram no.  Era confuso, y quizá, si lo mirabas a simple vista no podías diferenciar o no podías captar qué era diferente o qué tenía ella de diferente respecto a otros fotógrafos.

 

Plan de acción 

Nos enfocamos en ver cómo podríamos cambiar o mejorar su estrategia de contenido para ayudarle a transmitir todo esto que no estaba acabando de transmitir vía Instagram. Revisamos sus pilares de contenido y definimos estos tres: 

1. Publicación de sus fotos terminadas, las fotos que hacía para sus clientes ya editadas aprovechando la descripción de las publicaciones para contar una pequeña historia, destacar algo que había pasado en la sesión, algo diferente, alguna emoción que se había vivido, algo para ayudarle a reforzar esa parte.

2. El segundo pilar que definimos era todo el contenido que sería de detrás de las cámaras. Es decir, no solo enseñar la foto final, sino mostrar lo que había pasado, cómo se había desarrollado la sesión para que se viera a la gente riendo, cayéndose al suelo, jugando,.. en definitiva, pasándoselo bien y llevándose un recuerdo no solo con las fotos finales, sino con la propia sesión que ella ya lo vende como una experiencia.   

3. Y, por último, el tercer pilar, mostrar su forma de trabajar. Crear una serie de posts en los que ella explicaría cómo funcionaba su servicio, cómo le gustaba hacer las cosas, cómo decidía la ubicación para sus sesiones, todo ese tipo de cosas que eran más relativas a su forma de trabajar, de organizarse, de decidir, de mejorar sus procesos, etc. Incluso compartir algunos tips o minitutoriales de cómo hacía ella una cosa por si alguien lo quería aprender a hacer en su casa.

Y con estos tres pilares, aunque sean solo tres, ya sirven para transmitir todos esos aspectos de su estrategia de marca, de cómo es, de lo que quiere transmitir y cómo quiere que le perciban sus potenciales clientes a través de su contenido.

 

Tareas de hoy

Como siempre, me gusta darte una tarea específica que puedas hacer en el momento. Hoy te propongo que revises tu estrategia de marca:

  • Haz un pequeño brainstorming de las cosas que tú quieres transmitir, cómo quieres que se perciba tu marca
  • Revisa las categorías o pilares de contenido que tú sueles crear.
  • Analiza el contenido en sí, es decir, cómo escribes, cómo es tu forma de expresarte
  • Si es en vídeo, si tienes que cambiar algún formato o tienes que añadir algún pilar para que te ayude a transmitir todo eso que tú quieres transmitir.

En definitiva, es comparar lo que tú quieres estar transmitiendo con lo que tú crees que ahora mismo con tu contenido estás transmitiendo y encontrar esos gaps, esos huecos y ver cómo puedes rellenarlos o completar tu estrategia para así reforzar todavía tu imagen de marca y diferenciarte de tu competencia en tu sector y posicionarte como un referente que al final es uno de nuestros objetivos.

Compartir:
NUEVO RETO GRATUITO

Reto 5 Días De Historias

Aprende a conectar, educar y vender a través de historias de forma 100 % práctica mediante este reto conjunto. Cada día tendrás unas instrucciones claras y ejemplo para que puedas replicarlo en tu cuenta y ver resultados increíbles al final de la semana.

Del 19 al 23 de septiembre